¿Infértil o estéril?


DR. ANTONIO DOMÍNGUEZ VIVERO

¿Infértil o estéril?

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¿Cuántas veces has oído hablar de fertilidad? Seguramente la respuesta a esta pregunta sean muchas. Pues bien, pese a ser un término muy extendido y utilizado conviene recordar de qué se trata para evitar confundir el término infertilidad con esterilidad.

La fertilidad es la capacidad de tener descendencia, hijos. La diferencia entre infertilidad y esterilidad es fácil de entender a nivel técnico pero muchas veces, están solapadas dentro del contexto emocional de las pacientes.

La paciente estéril es aquella que nunca ha conseguido un embarazo sin importar si hablamos de métodos naturales o asistidos. Mientras que la paciente infértil es aquella que a pesar de haber conseguido uno o más embarazos, no ha sido capaz de llevar a término una gestación viable cara a un nacimiento.

La diferencia entre una y otra situación nos ayuda a entender y aplicar los métodos diagnósticos más útiles para cada tipo de paciente.

¿Cuándo se aconseja acudir a una clínica de fertilidad?

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Para nosotros como personal sanitario dedicado a ayudar a nuestras pacientes a cumplir con su deseo gestacional, el hecho de establecer un vínculo que puede mejorar las condiciones para una futura gestación ya es un buen motivo para tener un encuentro en nuestra consulta. Podemos definir dos grandes grupos: En primer lugar, todas aquellas parejas que tienen un diagnóstico que dificulta su capacidad de gestación, tal como, cirugías previas del órgano reproductor, enfermedades infecciosas del tracto genital que comprometen la capacidad gestacional, enfermedades crónicas varias, etc.

Este grupo de pacientes ya conocedoras de su situación personal es conveniente que consulten para poder valorar acciones correctoras.

En segundo lugar y con mucha distancia las más frecuentes, son todas aquellas parejas que en un plazo de tiempo razonable y con relaciones sexuales completas, no han conseguido una gestación evolutiva.

Por otro lado, es erróneo establecer tiempos específicos a cada pareja, pero sí podemos decir que en parejas de menos de 35-36 años (sobre todo en el caso de la mujer) que no hayan conseguido gestación durante un año, éstas deberían acudir a consulta para valorar su caso particular.

En mujeres de 36 o más, el período de prueba no debería exceder los seis meses. Bajo ningún concepto puedo asegurar que una pareja que cumpla con lo anteriormente expuesto requerirá de técnicas de reproducción asistida, pero sí de una evaluación de la situación de aquella pareja en busca de gestación.

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